Hoy me desperté extrañándola. Quizás porque el último sueño de la mañana (ése en el que muy pocas veces la conciencia pareciera poder tener cierta incidencia en el inconsciente) fue… cómo decirlo… tan inequívoco, tan direccionado hasta la imagen que de ud. tengo que la añoré como si alguna vez la hubiera tenido entre mis brazos…
Enredadas sus piernas entre las mías y sus brazos entre mis pechos, apretándome desde atrás, mi cola contra su sexo, tranquilas, disfrutando una mañana fresca, unas sábanas limpísimas, nuestras pieles desnudas, levemente perfumadas, la ventana semiabierta dejando entrar una brisa de domingo y el olor del pasto del parque que hacía más delicioso ese momento
Y ud desde atrás, tranquila, aunque me acercaba hacia usted suavemente y eso hizo que mi estado de duermevela se despabilara un poco y respondiera, suavemente, a su demanda, rodéandola con mi brazo a mis espaldas.
Pero a su primer suspiro siguió un gemidito, y ud sabe cómo sabe ponerme con sus sonidos suaves, suplicantes… y su pierna logró colarse entre las mías y presionar sobre mi sexo todo, hizo de golpe que una oleada de calor me recorriera, como sólo ud logra hacerlo, así que cuando su mano quiso sentirlo también se encontró con mi deseo desesperado, húmedo. Quería más, la quería toda, comerme su boca de un beso profundo, sentirla morder mi cuello y lamer mis lóbulos mientras escuchaba sus gemidos más y más acelerados.
Odio esos sueños eróticos que terminan en el momento más caliente, más intenso. Unos segundos más y me hubiera derramado soñándola. Pero quizás no sea tan malo pensarla en lugar de soñarla, continuar ese sueño poniendo conscientemente mi pensamiento y mis manos al servicio de su imagen, buscar sin abrir los ojos en mi cajón de la izquierda hasta alcanzar ese objeto y pensarla a ud desde atrás metiéndomelo suavemente, mientras sigue dedicándose a mi cuello con pasión y gimiendo, y se derrama conmigo y permanece abrazada, respirando cada vez más suavemente, hasta conciliar nuevamente ese delicioso sueño.
domingo, 16 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)